La molienda del café, ¿por qué el tamaño importa?

La molienda del café, ¿por qué el tamaño importa?

El secreto de la molienda: ¿Por qué el tamaño importa?

Si eres de los que cuida cada detalle de su workflow, sabes que el café no empieza en la cafetera, sino en el molino. A menudo me preguntáis por qué esa bolsa de café de especialidad que huele increíble en el paquete no sabe igual en la taza. Y casi siempre, la respuesta está en un solo lugar: la granulometría.

En el mundo del café de especialidad, la molienda es la llave que abre (o cierra) el potencial aromático del grano. Hoy vamos a profundizar en por qué el tamaño, en este caso, lo es todo.

La Superficie de contacto

Para entender la extracción, hay que pensar en física simple. Cuando molemos café, estamos aumentando la superficie de contacto del grano con el agua.

Molienda fina: Más superficie expuesta = Extracción rápida.

Molienda gruesa: Menos superficie expuesta = Extracción lenta.

El reto está en encontrar ese sweet spot donde el agua extrae los azúcares y ácidos brillantes, pero se detiene antes de llegar a los taninos amargos y astringentes.

Hay un tamaño para cada cafetera

No todas las extracciones son iguales. Tu molino es el que decide si vas a disfrutar de un espresso con cuerpo o de un V60 limpio y complejo.

 Para espresso tendrás que usar una moliendo muy fina, ya que en 30 segundos tendrás listo el café, al estar tan poco tiempo en contacto el agua y el café, debes molerlo fino para facilitar su extracción. 

Para la cafetera italiana, que el agua pasa más tiempo en contacto con el café molido, debes usar una molienda un poco más gruesa, para que no sea tan fácil extraer el café y no termines extrayendo sabores amargos y astringentes.

 

para prensa francesa, donde dejarás tu café en contacto con el agua por mucho más tiempo, se recomienda un punto de molienda grueso, como sal gruesa, para que el café siga siendo dulce y brillante aunque pasen los minutos.

 

En nuestra tienda puedes decirnos que cafetera tienes y te lo molemos según tu necesidad, o mejor aún, te puedes comprar un molinillo y te decimos cómo configurarlo para tu cafetera, así puedes molerte tu café fresco justo antes de hacerlo.

En definitiva, el café bien hecho, es un arte que requiere práctica y foco.